Este documento resume las posiciones paranoicas y utilitaristas sobre el turismo cultural y la preservación del patrimonio. Los paranoicos ven al turismo como una amenaza a la autenticidad cultural, mientras que los utilitaristas enfatizan los beneficios económicos. El autor argumenta que una postura equilibrada es posible reconociendo que la cultura es dinámica y que el turismo puede fomentar el diálogo intercultural cuando no se reduce a espectáculos comerciales.