La Mancomunitat era una organización que agrupaba las cuatro diputaciones catalanas y tenía un pequeño grado de autonomía. Sus objetivos eran modernizar la economía, mejorar los servicios públicos y promover la cultura y la educación en catalán. Invirtió la mayor parte de su presupuesto en obras públicas y creó escuelas e instituciones culturales para fomentar la lengua y cultura catalanas. La Mancomunitat fue suprimida por la dictadura de Primo de Rivera en 1925.