La dictadura de Primo de Rivera entre 1923 y 1930 se estableció para evitar las consecuencias del desastre de Annual y el ascenso de los nacionalismos y la izquierda. La dictadura suspendió la constitución y prohibió partidos políticos. Fracasó debido a la oposición, problemas económicos y una sublevación militar. La victoria republicana en las elecciones municipales de 1931 precipitó la abdicación del rey y la proclamación de la Segunda República.