El documento contrasta dos tipos de racionalidad: la racionalidad de medios, que se centra en usar las herramientas más efectivas para alcanzar un fin, y la racionalidad de valores, que implica una reflexión consciente sobre los valores que deben guiar la conducta y una elección entre opciones basada en esos valores. El documento sugiere que actualmente domina una racionalidad de medios que lleva al consumismo y una falta de reflexión sobre los fines y valores.