La pareja se reúne el domingo para ir de compras al centro comercial. Juegan al trivial en casa del chico, donde deben quitarse prendas de ropa si fallan preguntas, hasta quedar desnudos. La chica somete al chico a pruebas humillantes como saltar a la comba o intentar chuparse su propio pene. Finalmente, la chica pisa al chico con sus zapatos de tacón y le ordena que le coma los pechos.