La Audiencia Nacional reconoce a Aniano Jiménez Santos y Ricardo García Pellejero como víctimas del terrorismo, otorgando indemnización a sus familias tras su asesinato en 1976 en Montejurra. La sentencia concluye que los fallecimientos fueron consecuencia de actos terroristas cometidos por un grupo armado que alteró la paz y seguridad ciudadana. Se establece que dicha actuación se inscribe dentro de la definición de terrorismo según la ley 32/1999, que busca resarcir a las víctimas de actos que atenten contra la convivencia social.