El suelo es un recurso natural no renovable esencial que proporciona alimentos y materias primas al hombre y sustento a los animales a través de la producción vegetal. Las actividades humanas como la agricultura y ganadería pueden perturbar los ecosistemas si no se gestionan adecuadamente para preservar la cobertura vegetal y la fertilidad del suelo, ya que del suelo depende la vida en la Tierra al ser el asiento de la producción de alimentos y amortiguar los efectos del clima.