El artículo examina las nuevas dinámicas políticas en Brasil, centrándose en las protestas del 17 de junio de 2013, donde emergieron movimientos sociales que se organizan a través de redes digitales, sin líderes visibles ni banderas, lo que dificulta la respuesta de los gobiernos y la oposición. Se destaca que estas movilizaciones han redefinido la forma de protesta y acción política, adoptando un enfoque horizontal y autónomo, a la vez que cuestionan la política tradicional. La investigación propone que estas nuevas prácticas son impulsadas por las tecnologías de la información, las cuales permiten una comunicación rápida y distribución entre pares.