El documento habla sobre la preparación espiritual de los niños y el bautismo. Indica que la instrucción religiosa debe comenzar desde la más tierna edad y explica que el bautismo representa nuestro nacimiento en la familia de Dios, la muerte al pecado y renacimiento con Jesús, y la demostración pública de lealtad a Dios. También discute que los niños necesitan preparación para comprender el significado del bautismo y entregar sus vidas a Jesús, pero que se les debe enseñar con paciencia,