El documento detalla las tres grandes revoluciones de la humanidad en relación a los avances en comunicación: la agricultura, la industrial y la revolución digital. Esta última, enfocada en la tecnología de la información, ha transformado radicalmente la forma en que interactuamos, permitiendo una comunicación instantánea y personalizada a través de internet. Destaca la interactividad y la capacidad de acceder a información casi ilimitada, resaltando la importancia de los comunicadores sociales en esta nueva era globalizada.