Este documento presenta las palabras introductorias de Rubén Darío a su obra. En él, Darío explica que no cree oportuno publicar un manifiesto literario debido a (1) la falta de elevación mental de la mayoría de pensadores en América y (2) que la obra colectiva de los nuevos escritores de América aún es vaga. También declara que al proclamar una estética acrática, la imposición de un modelo literario sería contradictorio.