La 42° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires ofreció una gran variedad de libros, actividades y stands de editoriales y librerías. Aunque al principio había poca gente debido a la hora temprana de apertura, pronto se llenó de visitantes que recorrieron los muchos pasillos durante todo el día, aunque a veces era difícil navegar entre la multitud. La feria buscó promover la lectura, especialmente entre los jóvenes, mediante eventos que combinaron la tecnología y la lectura.