El documento analiza la cultura del espectáculo estadounidense actual, la cual fomenta que las personas adopten estilos de vida superficiales enfocados en las apariencias sobre los valores y principios. Con la globalización, esta cultura homogeneiza las interacciones humanas al priorizar lo que la sociedad considera aceptable sobre las experiencias genuinas. El documento concluye que esta dinámica ha hecho que las personas olviden su formación original para enfocarse solo en aparentar ciertos roles, lo que afecta la autenticidad de las relaciones humanas