El documento analiza la relevancia contemporánea de la Biblia hebrea, argumentando que aunque ha influido en el judaísmo, cristianismo e islam, muchos la consideran una voz del pasado. Se discute el estudio y la interpretación de sus textos a lo largo de la historia, mostrando cómo han sido utilizados y entendidos en contextos variados. Se concluye que, a pesar de sus contradicciones y su construcción a lo largo de milenios, la Biblia representa un proceso evolutivo que contiene principios y valores aún significativos en la actualidad.