Para contribuir a disminuir la pérdida de biodiversidad, se proponen acciones como renunciar al crecimiento económico sin límites, reducir la huella ecológica, condicionar las políticas de la UE a este objetivo, reducir la explotación de recursos y crear puestos de trabajo verdes. A nivel mundial, en 1992 se aprobó el Convenio sobre la Diversidad Biológica cuyo objetivo para 2010 era reducir significativamente el ritmo de pérdida de biodiversidad.