El documento discute la educación ambiental desde una perspectiva de pensamiento complejo. Plantea que la educación ambiental debe cuestionar los límites culturales de la civilización occidental y su modelo de relación con la naturaleza. También debe promover un cambio cultural profundo al asumir la educación ambiental como un proceso de autoreflexión sobre esos límites culturales desde un enfoque epistemológico, sociopolítico y educativo.