La planeación en los estados mexicanos es responsabilidad del ejecutivo estatal y sigue un proceso establecido. Este proceso incluye la recopilación de propuestas, el desarrollo de un diagnóstico, la elaboración técnica del plan considerando los recursos disponibles, la formulación de un programa de financiamiento, y la ejecución, control y evaluación del plan. El plan debe cumplir con la constitución y otras leyes que regulan el desarrollo urbano y la planeación a nivel federal-estatal.