El documento propone una campaña de marketing para promover Fanta mediante la transformación de lugares aburridos en lugares divertidos. La campaña incluye noticias de televisión sobre lugares aburridos que son mandados a tomar Fanta y se vuelven divertidos, una acción de marketing callejero para "fanatizar" bibliotecas, y una aplicación que permite geolocalizar lugares divertidos y compartirlos en redes sociales. El objetivo es demostrar que con Fanta cualquier lugar puede ser divertido.