La accidentalidad laboral ha aumentado un 14% en 2013 y 2014, a pesar de políticas previas que habían reducido las bajas. La mayoría de los accidentes se debe a lesiones por cargas de trabajo excesivas, siendo las dolencias de espalda y extremidades las más comunes. Se concluye que la falta de personal y la gestión deficiente de la seguridad son causas principales de este incremento en los accidentes, y se hace un llamado a mejorar las condiciones de trabajo y la rotación de tareas.