El documento discute los ámbitos de la acción ciudadana y la responsabilidad de las universidades en formar a los estudiantes en estos ámbitos. Argumenta que la acción ciudadana es importante para establecer vínculos entre las propuestas de la sociedad y la justicia, y que las universidades deben definir claramente estos ámbitos de acción ciudadana y desarrollar estrategias para enseñar las competencias ciudadanas. También analiza algunos prejuicios comunes sobre la ciudadanía y la necesidad de superarlos.