El documento propone un proyecto para abordar el problema de jóvenes entre 15 y 21 años que usan drogas en su comunidad. El proyecto incluye talleres con los padres y jóvenes para mejorar la comunicación y apoyo, contratar una psicóloga, y realizar visitas a las familias para trabajar en la problemática y evaluar el progreso trimestralmente. El objetivo final es rehabilitar a los jóvenes y que compartan su experiencia con la comunidad.