La pobreza, el desempleo y la falta de perspectivas en la población de Bucaramanga han generado un aumento de problemas sociales como la delincuencia, indigencia, tráfico de drogas y violencia. El documento propone organizar a los grupos marginados, reubicar el comercio y mejorar la limpieza y movilidad para mejorar la calidad de vida de los habitantes del centro de la ciudad.