Las radiaciones ionizantes pueden causar daños orgánicos al interactuar con la materia viva, y la recuperación de dicho daño depende de diversos factores. Se utilizan radioisótopos en aplicaciones bélicas, agrícolas, energéticas, medicinales, y otras áreas, destacando su papel en conservación de alimentos, tratamiento de cáncer y análisis industrial. La fusión y fisión nuclear son procesos energéticos que liberan gran cantidad de energía, con investigaciones enfocadas principalmente en la fusión por su potencial como fuente de energía limpia.