La Estación Espacial Internacional es un centro de investigación en órbita construido y operado por 16 naciones con el objetivo de mantener una presencia humana permanente en el espacio. Se construyó a partir de 1998 mediante la unión de módulos presurizados fabricados por Estados Unidos, Rusia y otros países. La estación permite realizar experimentos científicos y tecnológicos sobre los efectos de la microgravedad y el desarrollo de la vida en el espacio.