El GPS permite determinar la posición de un objeto en cualquier parte del mundo con precisión de centímetros usando múltiples satélites. Fue desarrollado por los gobiernos de Estados Unidos, Francia y Bélgica e involucra 24 satélites que envían señales a receptores en la Tierra para calcular la distancia a través de la triangulación y así determinar la ubicación. Otros sistemas similares incluyen GLONASS de Rusia y Galileo de la Unión Europea.