Frederick Winslow Taylor, fundador de la administración científica, propuso aplicar métodos científicos para mejorar la eficiencia en las organizaciones, abogando por la armonía y cooperación entre trabajadores y administradores. Su enfoque se centra en el estudio sistemático de tiempos y movimientos, y en la necesidad de entrenar a los trabajadores para maximizar la productividad y la justicia social. Su influencia es evidente en México desde la década de 1950, especialmente en el ámbito de la enfermería, a pesar de las críticas que limitan su visión al aspecto económico del ser humano.