El documento describe la ubicación de glándulas secretoras de feromonas en varios animales, incluidos roedores, cerdos, gatos, cabras, ovejas, conejos, dromedarios, ciervos, gamuzas, hamsters dorados, marmotas, marsupiales y perros. También explica que los perros son buenos para detectar olores debido a su gran membrana olfatoria y habilidad para discriminar y seguir la dirección de los olores.