El documento describe Al-Andalus, el territorio de la Península Ibérica bajo control musulmán entre 711 y 1492 d.C. En 711, un ejército árabe y bereber derrotó al último rey visigodo en la Batalla de Guadalete y ocupó casi toda la península, estableciendo la capital en Córdoba. La economía de Al-Andalus se dividió en agricultura, ganadería y otras actividades como la minería y la pesca.