Obra plástica de Alberto Ramos Palacios


Alberto Ramos, es un grabador y pintor, que su nacimiento en Nazca sólo fue
circunstancial. Se formó en la Escuela de Bellas artes en la década de los ’70 y
‘80. Pero en este ensayo sólo abordaré su desenvolvimiento plástico que tiene
como grabador. Su dominio en la técnicas de xilografía, denotan gran fuerza y
expresividad, tanto como la destreza de un dibujo firme y enérgico. Su
producción xilográfica acoge con enorme sensibilidad el mundo andino y su
mitología. Introduce un horizonte mítico en sus obras en el que predominan
leyendas ancestrales, y dioses tutelares.

El hombre andino desde siempre mantuvo una relación cercana con la
naturaleza, los pagos a la tierra y oraciones eran medios para invocar la
protección de sus apus. Ramos se nutrió de todo este acervo cultural, de lo que
la naturaleza le brindó de niño, pero además de todo un acontecimiento que la
guerrilla dejó tras implantar la violencia y el horror, como fue Sendero Luminoso
y las fuerzas armadas. Ramos abrió sus ojos prácticamente en Ayacucho,
como toda su ascendencia, procedente de la zona de Vilcas Huamán y Puquio,
tierra de danzantes de tijeras y de músicos.

Ramos recoge y vierte todo lo que le tocó vivir, y con un sentimiento legítimo y
auténtico, nace esta serie de grabados con el nombre de “Ayacuchumanta”. El
tema del terrorismo en Ayacucho y el de las mujeres violentadas durante esas
décadas, cala hondamente en este artista, así es que dedica esta muestra en
homenaje a ellas y a todo ese pueblo que a fuerza tuvo que emigrar a la
ciudad, como fue el caso de Accomarca. Esta sentimiento opresor lo
manifiestan en otras series como la de rostros, que con gran carga expresiva
revelan el dolor, sufrimiento, desesperanza y miradas cuestionadoras, en un
desenvolvimiento dinámico y soberbio de trazos Ramos abandona en su obra
la mirada dulce de la mujer andina, en consecuencia elabora su propia belleza
del sufrimiento, lo llena de simbolismo, y le da un carácter de denuncia.

Hay una presencia intensa de iconografía andina, en sus grabados, como el de
mujeres inmigrando al campo de cactus, estos simbolizan a los hombres en
actitud de reclamo al cielo por el dolor en el que viven; pero también mucho de
mitología andina, el águila o Apu Huamani, la illa, la Uma, , el mito del agua o el
Amaru. Otros elementos que está presente en algunos grabados son los
insectos, habitantes de los valles de Patibamba, donde pasó su infancia. Su
obra esta llena de humanismo, pero también de relación con la naturaleza y el
cosmos.

Alberto Ramos evidencia un interés por mostrarnos desde su perspectiva el
mundo del hombre andino con toda su esencia mitológica y el sentimiento
característico de ellos, donde el músico también alcanza un protagonismo
Alberto Ramos tiene el concepto claro de lo que quiere decir, reafirma su
sentimiento de identidad cultural, construyendo su obra plástica sobre
fundamentos sociales, y con contenidos que interpelan a la sociedad.

Su trabajo porta elementos del sincretismo cultural peruano, dejando apreciar
un contenido plástico rico, que nos hace precisamente pensar que el potencial
del arte es la creatividad y el valor de la diversidad.

Sigue habiendo una tendencia a la marginalización de artistas como Alberto
Ramos, que desarrollan su producción artística con elementos que los
identifican culturalmente y que no están dentro de ese registro “estético” de las
galerías de arte. Esto responde a una actitud de seguir negando lo propio,
cuando de lo que se trata es de mostrar una paleta conformada por distintas
líneas de trabajo, ideologías opuestas, diferentes tradiciones culturales, pero
con un objetivo en común donde converjan con lo democrático y el ánimo de
construir un horizonte justo, que nos permita seguir coexistiendo.

Esta invisibilización alcanza a Ramos y a su obra. La crítica especializada
muchas veces centra sus discursos estilísticos y formales, suprimiendo juicios
donde justamente recaen estos procesos sociales, fundamentales para
construir conciencias y crear sociedades maduras.

Este artista ha merecido distinciones por su obra xilográfica, ganando el primer
premio en una bienal de Japón, así mismo en España la bienal de grabado y en
Perú el salón nacional de grabado ICPNA. Tiene innumerables muestras en el
Perú como en el extranjero y actualmente se desempeña como profesor de
grabado en la Escuela de Bellas Artes de Tacna.

Alberto Ramos

  • 1.
    Obra plástica deAlberto Ramos Palacios Alberto Ramos, es un grabador y pintor, que su nacimiento en Nazca sólo fue circunstancial. Se formó en la Escuela de Bellas artes en la década de los ’70 y ‘80. Pero en este ensayo sólo abordaré su desenvolvimiento plástico que tiene como grabador. Su dominio en la técnicas de xilografía, denotan gran fuerza y expresividad, tanto como la destreza de un dibujo firme y enérgico. Su producción xilográfica acoge con enorme sensibilidad el mundo andino y su mitología. Introduce un horizonte mítico en sus obras en el que predominan leyendas ancestrales, y dioses tutelares. El hombre andino desde siempre mantuvo una relación cercana con la naturaleza, los pagos a la tierra y oraciones eran medios para invocar la protección de sus apus. Ramos se nutrió de todo este acervo cultural, de lo que la naturaleza le brindó de niño, pero además de todo un acontecimiento que la guerrilla dejó tras implantar la violencia y el horror, como fue Sendero Luminoso y las fuerzas armadas. Ramos abrió sus ojos prácticamente en Ayacucho, como toda su ascendencia, procedente de la zona de Vilcas Huamán y Puquio, tierra de danzantes de tijeras y de músicos. Ramos recoge y vierte todo lo que le tocó vivir, y con un sentimiento legítimo y auténtico, nace esta serie de grabados con el nombre de “Ayacuchumanta”. El tema del terrorismo en Ayacucho y el de las mujeres violentadas durante esas décadas, cala hondamente en este artista, así es que dedica esta muestra en homenaje a ellas y a todo ese pueblo que a fuerza tuvo que emigrar a la ciudad, como fue el caso de Accomarca. Esta sentimiento opresor lo manifiestan en otras series como la de rostros, que con gran carga expresiva revelan el dolor, sufrimiento, desesperanza y miradas cuestionadoras, en un desenvolvimiento dinámico y soberbio de trazos Ramos abandona en su obra la mirada dulce de la mujer andina, en consecuencia elabora su propia belleza del sufrimiento, lo llena de simbolismo, y le da un carácter de denuncia. Hay una presencia intensa de iconografía andina, en sus grabados, como el de mujeres inmigrando al campo de cactus, estos simbolizan a los hombres en actitud de reclamo al cielo por el dolor en el que viven; pero también mucho de mitología andina, el águila o Apu Huamani, la illa, la Uma, , el mito del agua o el Amaru. Otros elementos que está presente en algunos grabados son los insectos, habitantes de los valles de Patibamba, donde pasó su infancia. Su obra esta llena de humanismo, pero también de relación con la naturaleza y el cosmos. Alberto Ramos evidencia un interés por mostrarnos desde su perspectiva el mundo del hombre andino con toda su esencia mitológica y el sentimiento característico de ellos, donde el músico también alcanza un protagonismo
  • 2.
    Alberto Ramos tieneel concepto claro de lo que quiere decir, reafirma su sentimiento de identidad cultural, construyendo su obra plástica sobre fundamentos sociales, y con contenidos que interpelan a la sociedad. Su trabajo porta elementos del sincretismo cultural peruano, dejando apreciar un contenido plástico rico, que nos hace precisamente pensar que el potencial del arte es la creatividad y el valor de la diversidad. Sigue habiendo una tendencia a la marginalización de artistas como Alberto Ramos, que desarrollan su producción artística con elementos que los identifican culturalmente y que no están dentro de ese registro “estético” de las galerías de arte. Esto responde a una actitud de seguir negando lo propio, cuando de lo que se trata es de mostrar una paleta conformada por distintas líneas de trabajo, ideologías opuestas, diferentes tradiciones culturales, pero con un objetivo en común donde converjan con lo democrático y el ánimo de construir un horizonte justo, que nos permita seguir coexistiendo. Esta invisibilización alcanza a Ramos y a su obra. La crítica especializada muchas veces centra sus discursos estilísticos y formales, suprimiendo juicios donde justamente recaen estos procesos sociales, fundamentales para construir conciencias y crear sociedades maduras. Este artista ha merecido distinciones por su obra xilográfica, ganando el primer premio en una bienal de Japón, así mismo en España la bienal de grabado y en Perú el salón nacional de grabado ICPNA. Tiene innumerables muestras en el Perú como en el extranjero y actualmente se desempeña como profesor de grabado en la Escuela de Bellas Artes de Tacna.