ISAAC ALBÉNIZ
Por Javier Fernández y Jorge Pérez
SU VIDA
Javier Fernández
Isaac Albéniz nació el 29 de mayo
de 1860 en un pueblo del Pirineo
Catalán llamado Camprodón, muy
cerca de la frontera con Francia.
Tenía 3 hermanas, su madre era
ama de casa y su padre
administrador de aduanas.
Debido al trabajo de su padre se
trasladaron a Barcelona cuando
tenía 3 años. Allí su hermana
empezó a enseñarle a tocar el
piano. Se dieron cuenta de que
aprendía muy deprisa y por eso le
buscaron un profesor.
Con 4 años tocó por primera vez
ante el público y lo hizo tan bien
que algunos pensaron que era un
engaño y que realmente tocaba un
adulto escondido.
Con 7 años se trasladó a París con
su madre y su hermana Clementina
para hacer el examen de ingreso en
el conservatorio de música.
Aprobó el examen pero no fue
admitido por romper un cristal de un
pelotazo mientras jugaba en el
patio con otros niños.
Así que decidieron buscarle un
profesor. Este profesor había tenido
alumnos tan ilustres como Debussy
y Bizet.
Con 8 años ya era un gran pianista.
Regresó a Madrid y con 9 años
ingresó en el Conservatorio de
Madrid y compuso su primera obra.
A los 10 años daba muchos
conciertos y todos con éxito.
Hasta los 15 años recorrió España
dando conciertos aunque
continuaba estudiando música.
A su padre lo destinaron a trabajar a Cuba y Puerto Rico.
Isaac se fue con el y durante un año estuvo dando
conciertos en esos países. Después regreso a Europa.
Pasó unos meses en Alemania estudiando en la prestigiosa
escuela de Leipzig fundada por Mendelssohn.
Poco después regresó a Madrid donde siguió estudiando.
Allí empezó a relacionarse con la familia real española. El
mismísimo rey Alfonso XII le concedió una beca para seguir
estudiando en el conservatorio real de Bruselas. Allí hizo
grandes amigos como el violinista y director de orquesta
Enrique Fernández Arbós .
En 1879 Albéniz terminó sus estudios en el Conservatorio
Real de Bruselas. Regresó a Barcelona donde dio un
concierto que fue un gran éxito y gracias al cual dio muchos
otros. Así empezó a ganar fama como pianista.
En 1883 se casó con una admiradora y alumna suya que se
llamaba Rosina Jordana, con la que tuvo 5 hijos. Ese mismo
año conoció al compositor Felipe Pedrell que hizo que
Albéniz se interesara por la música popular y tradicional
española.
En 1885 se traslada a Madrid e invitado por la Infanta Isabel
da varios conciertos en el palacio Real. De esta etapa datan
algunas de sus obras más importantes.
En 1888 con motivo de la Exposición Universal de
Barcelona Albéniz ofreció una serie de conciertos que
fueron un gran éxito.
Al año siguiente estuvo de gira en Londres donde
entró en contacto con el poeta y dramaturgo Francis
Money- Coutts para la creación de libretos de diversas
óperas.
En 1892 Albéniz ya había escrito algunas de sus
composiciones para piano más célebres. Este mismo
año emprendió una gira triunfal por Inglaterra con un
trío formado por él mismo al piano, Enrique Fernández
Arbós al violín y David Popper al violonchelo.
Tras el exitoso estreno de varias operetas en Londres
Albéniz se estableció de nuevo en Madrid y empezó la
composición de una zarzuela (San Antonio de la
Florida) que finalmente se estrenó en el madrileño
teatro Apolo el 26 de octubre de 1894. La obra no fue
muy bien recibida en Madrid aunque sí gustó en
Barcelona cuando se representó en el teatro Tívoli el 6
de noviembre de 1895.
En 1898 regresó a París donde estuvo 2 años dando
clases de piano en la Schola Cantorum, un importante
centro de formación musical.
En 1900 regresó a España por
recomendación de los médicos en
busca de un clima más cálido.
Ese mismo año murió su madre.
Seguía componiendo pero le
fallaban las fuerzas. Un día
escribió: “los días se me
convierten en siglos. No puedo
más, no puedo más”. A pesar de
todo seguía componiendo.
En 1903 falleció su padre, hecho
que le entristeció mucho.
Entre finales de 1905 y principios
de 1908 compuso su obra maestra:
IBERIA .sólo por ella el autor
merece un lugar de honor entre los
más grandes compositores de
todos los tiempos.
Sus problemas de salud se agravaron. Ya no
tenía fuerzas ni para tocar el piano.
El 1 de abril de 1909 Albéniz muy enfermo
siguiendo los consejos de su médico
abandonó Paris para pasar una temporada en
el Pirineo Francés. Allí recibió la visita de
Enrique Granados. El encuentro fue muy
emotivo pues ambos sabían que nunca
volverían a verse.
Granados le llevaba una carta del compositor
francés Debussy donde le informaba de que
sería distinguido con la Gran Cruz de la
Legión de Honor, la máxima distinción que
otorga el gobierno francés. Se deshacía en
lágrimas de emoción y no quería dejar de
abrazar a su querido Granados.
Murió el 18 de mayo de 1909. En el ataúd se
colocó la Gran Cruz de la Legión de Honor.
Unos días después fue llevado en tren hasta
Barcelona. El cortejo fúnebre recorrió las
calles de la ciudad, que estaban adornadas
con banderas a media asta en señal de
duelo.
SU OBRA
Jorge Pérez
De carácter romántico e intimista, influidas claramente por la música de salón. Entre las
principales piezas de dicha etapa cabe citar sus siete sonatas para piano y sus tres Suites
anciennes, además de los Seis pequeños valses.
Aunque cultivó variados géneros, en su obra predominan las composiciones para piano. En su
música para este instrumento se pueden distinguir tres épocas:
En la primera, que abarca desde sus composiciones de juventud hasta aproximadamente 1880,
Albéniz compone oras.
Su etapa nacionalista española se abre con las cinco piezas que integran los Cantos de España
(Preludio, Oriental, Bajo la palmera, Córdoba, Seguidillas). La mayoría de las composiciones de
esta segunda etapa están inscritas en la corriente de tintes andaluces denominada
"alhambrismo", caracterizada por la profusión de ritmos de danzas populares y de elementos del
cante jondo, así como por el uso de escalas modales como la frigia y ornamentaciones propias de
la escritura para guitarra; no obstante, en algunas piezas de este período también se escuchan
rasgos folclóricos de otras provincias españolas. Otras obras incluidas dentro de este apartado
son las Doce piezas características, la Suite Española y el Concierto fantástico en La menor.
La tercera etapa creadora de Albéniz posee resonancias impresionistas, en parte fruto de sus
viajes a París y de la amistad que le unió a compositores como Debussy, máximo representante
del impresionismo musical francés. Su obra principal de esta última época es Iberia, una síntesis
de diversos estilos musicales que debe mucho a la escritura virtuosística para piano de Liszt, con
ciertos ecos guitarrísticos.
Las doce piezas que componen los cuatro cuadernos de Iberia tienen una arquitectura compleja.
La mayoría de ellas emplean ritmos característicos de danza que se alternan con un estribillo
lírico de carácter vocal o copla.
El primer cuaderno incluye las piezas Evocación, El puerto y Corpus Christi en Sevilla, esta última
eminentemente descriptiva.
En el segundo cuaderno se hallan las obras Rondeña, Almería y Triana, que de nuevo hacen
mención a rincones andaluces. El tercer cuaderno lo inicia la pieza titulada El Albaicín (en honor
al barrio granadino de igual nombre), seguida de El Polo y de Lavapiés, única pieza de Iberia
inspirada en un lugar no andaluz.
Y por último Málaga, Jerez y Eritaña, que son las tres piezas que integran el cuarto cuaderno.
Albéniz no posee una producción orquestal muy amplia, pero todas sus obras sinfónicas están
dotadas de un colorido y una armonía de gran riqueza, así como de destacables innovaciones
instrumentales. En ocasiones incluso integraba en la orquesta instrumentos de viento de la cobla
catalana. Respecto a su música escénica, hay que citar Pepita Jiménez; representada en toda
Europa, fue siempre la obra favorita del compositor. En esta ópera Albéniz se aleja de la tradición
wagneriana para desarrollar un lenguaje autóctono, expresivo y lírico. En cambio, en sus óperas
Henry Clifford y Merlin, es patente su admiración por Wagner.
FIN

ALBÉNIZ

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    ISAAC ALBÉNIZ Por JavierFernández y Jorge Pérez
  • 2.
  • 3.
    Isaac Albéniz nacióel 29 de mayo de 1860 en un pueblo del Pirineo Catalán llamado Camprodón, muy cerca de la frontera con Francia. Tenía 3 hermanas, su madre era ama de casa y su padre administrador de aduanas. Debido al trabajo de su padre se trasladaron a Barcelona cuando tenía 3 años. Allí su hermana empezó a enseñarle a tocar el piano. Se dieron cuenta de que aprendía muy deprisa y por eso le buscaron un profesor. Con 4 años tocó por primera vez ante el público y lo hizo tan bien que algunos pensaron que era un engaño y que realmente tocaba un adulto escondido.
  • 4.
    Con 7 añosse trasladó a París con su madre y su hermana Clementina para hacer el examen de ingreso en el conservatorio de música. Aprobó el examen pero no fue admitido por romper un cristal de un pelotazo mientras jugaba en el patio con otros niños. Así que decidieron buscarle un profesor. Este profesor había tenido alumnos tan ilustres como Debussy y Bizet. Con 8 años ya era un gran pianista. Regresó a Madrid y con 9 años ingresó en el Conservatorio de Madrid y compuso su primera obra. A los 10 años daba muchos conciertos y todos con éxito. Hasta los 15 años recorrió España dando conciertos aunque continuaba estudiando música.
  • 5.
    A su padrelo destinaron a trabajar a Cuba y Puerto Rico. Isaac se fue con el y durante un año estuvo dando conciertos en esos países. Después regreso a Europa. Pasó unos meses en Alemania estudiando en la prestigiosa escuela de Leipzig fundada por Mendelssohn. Poco después regresó a Madrid donde siguió estudiando. Allí empezó a relacionarse con la familia real española. El mismísimo rey Alfonso XII le concedió una beca para seguir estudiando en el conservatorio real de Bruselas. Allí hizo grandes amigos como el violinista y director de orquesta Enrique Fernández Arbós . En 1879 Albéniz terminó sus estudios en el Conservatorio Real de Bruselas. Regresó a Barcelona donde dio un concierto que fue un gran éxito y gracias al cual dio muchos otros. Así empezó a ganar fama como pianista. En 1883 se casó con una admiradora y alumna suya que se llamaba Rosina Jordana, con la que tuvo 5 hijos. Ese mismo año conoció al compositor Felipe Pedrell que hizo que Albéniz se interesara por la música popular y tradicional española. En 1885 se traslada a Madrid e invitado por la Infanta Isabel da varios conciertos en el palacio Real. De esta etapa datan algunas de sus obras más importantes.
  • 6.
    En 1888 conmotivo de la Exposición Universal de Barcelona Albéniz ofreció una serie de conciertos que fueron un gran éxito. Al año siguiente estuvo de gira en Londres donde entró en contacto con el poeta y dramaturgo Francis Money- Coutts para la creación de libretos de diversas óperas. En 1892 Albéniz ya había escrito algunas de sus composiciones para piano más célebres. Este mismo año emprendió una gira triunfal por Inglaterra con un trío formado por él mismo al piano, Enrique Fernández Arbós al violín y David Popper al violonchelo. Tras el exitoso estreno de varias operetas en Londres Albéniz se estableció de nuevo en Madrid y empezó la composición de una zarzuela (San Antonio de la Florida) que finalmente se estrenó en el madrileño teatro Apolo el 26 de octubre de 1894. La obra no fue muy bien recibida en Madrid aunque sí gustó en Barcelona cuando se representó en el teatro Tívoli el 6 de noviembre de 1895. En 1898 regresó a París donde estuvo 2 años dando clases de piano en la Schola Cantorum, un importante centro de formación musical.
  • 7.
    En 1900 regresóa España por recomendación de los médicos en busca de un clima más cálido. Ese mismo año murió su madre. Seguía componiendo pero le fallaban las fuerzas. Un día escribió: “los días se me convierten en siglos. No puedo más, no puedo más”. A pesar de todo seguía componiendo. En 1903 falleció su padre, hecho que le entristeció mucho. Entre finales de 1905 y principios de 1908 compuso su obra maestra: IBERIA .sólo por ella el autor merece un lugar de honor entre los más grandes compositores de todos los tiempos.
  • 8.
    Sus problemas desalud se agravaron. Ya no tenía fuerzas ni para tocar el piano. El 1 de abril de 1909 Albéniz muy enfermo siguiendo los consejos de su médico abandonó Paris para pasar una temporada en el Pirineo Francés. Allí recibió la visita de Enrique Granados. El encuentro fue muy emotivo pues ambos sabían que nunca volverían a verse. Granados le llevaba una carta del compositor francés Debussy donde le informaba de que sería distinguido con la Gran Cruz de la Legión de Honor, la máxima distinción que otorga el gobierno francés. Se deshacía en lágrimas de emoción y no quería dejar de abrazar a su querido Granados. Murió el 18 de mayo de 1909. En el ataúd se colocó la Gran Cruz de la Legión de Honor. Unos días después fue llevado en tren hasta Barcelona. El cortejo fúnebre recorrió las calles de la ciudad, que estaban adornadas con banderas a media asta en señal de duelo.
  • 9.
  • 10.
    De carácter románticoe intimista, influidas claramente por la música de salón. Entre las principales piezas de dicha etapa cabe citar sus siete sonatas para piano y sus tres Suites anciennes, además de los Seis pequeños valses. Aunque cultivó variados géneros, en su obra predominan las composiciones para piano. En su música para este instrumento se pueden distinguir tres épocas: En la primera, que abarca desde sus composiciones de juventud hasta aproximadamente 1880, Albéniz compone oras. Su etapa nacionalista española se abre con las cinco piezas que integran los Cantos de España (Preludio, Oriental, Bajo la palmera, Córdoba, Seguidillas). La mayoría de las composiciones de esta segunda etapa están inscritas en la corriente de tintes andaluces denominada "alhambrismo", caracterizada por la profusión de ritmos de danzas populares y de elementos del cante jondo, así como por el uso de escalas modales como la frigia y ornamentaciones propias de la escritura para guitarra; no obstante, en algunas piezas de este período también se escuchan rasgos folclóricos de otras provincias españolas. Otras obras incluidas dentro de este apartado son las Doce piezas características, la Suite Española y el Concierto fantástico en La menor. La tercera etapa creadora de Albéniz posee resonancias impresionistas, en parte fruto de sus viajes a París y de la amistad que le unió a compositores como Debussy, máximo representante del impresionismo musical francés. Su obra principal de esta última época es Iberia, una síntesis de diversos estilos musicales que debe mucho a la escritura virtuosística para piano de Liszt, con ciertos ecos guitarrísticos.
  • 11.
    Las doce piezasque componen los cuatro cuadernos de Iberia tienen una arquitectura compleja. La mayoría de ellas emplean ritmos característicos de danza que se alternan con un estribillo lírico de carácter vocal o copla. El primer cuaderno incluye las piezas Evocación, El puerto y Corpus Christi en Sevilla, esta última eminentemente descriptiva. En el segundo cuaderno se hallan las obras Rondeña, Almería y Triana, que de nuevo hacen mención a rincones andaluces. El tercer cuaderno lo inicia la pieza titulada El Albaicín (en honor al barrio granadino de igual nombre), seguida de El Polo y de Lavapiés, única pieza de Iberia inspirada en un lugar no andaluz. Y por último Málaga, Jerez y Eritaña, que son las tres piezas que integran el cuarto cuaderno. Albéniz no posee una producción orquestal muy amplia, pero todas sus obras sinfónicas están dotadas de un colorido y una armonía de gran riqueza, así como de destacables innovaciones instrumentales. En ocasiones incluso integraba en la orquesta instrumentos de viento de la cobla catalana. Respecto a su música escénica, hay que citar Pepita Jiménez; representada en toda Europa, fue siempre la obra favorita del compositor. En esta ópera Albéniz se aleja de la tradición wagneriana para desarrollar un lenguaje autóctono, expresivo y lírico. En cambio, en sus óperas Henry Clifford y Merlin, es patente su admiración por Wagner.
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