El alcoholismo es una enfermedad adictiva en la que la persona pierde el control sobre el consumo de alcohol de forma excesiva y prolongada. El tratamiento de desintoxicación dura entre 15 a 20 días para tratar los síntomas físicos, pero la recuperación psicológica tarda más tiempo. Los tratamientos incluyen programas de desintoxicación en hospitales y terapias grupales o individuales para abordar los problemas subyacentes que llevaron a la adicción, así como medicamentos que desincentivan el consumo de alcohol.