El arquitecto holandés Aldo Van Eyck diseñó el Orfanato de Ámsterdam entre 1955 y 1960, centrándose en crear un equilibrio de fuerzas que permitiera que el diseño se sintiera como una casa y una pequeña ciudad. El diseño buscó proporcionar una escala humana a través de la integración de elementos que combinaran lo público y lo privado, lo abierto y lo cerrado, lo simple y lo complejo. El resultado fue una amplia y compleja trama de espacios que permitía la interacción de los niños en un entorno que