El documento analiza el cambio en el marketing de un modelo "push" a uno "pull", donde las marcas atraen el diálogo en lugar de enviar mensajes. Explica que los nuevos medios interactivos desafían el posicionamiento tradicional y que las marcas deben desarrollarse para tener el poder del consumidor. También discute cómo las campañas más exitosas alcanzan a los consumidores de forma secuencial y consistente a través de múltiples canales.