El documento enumera varias formas en las que las personas pueden considerarse bendecidas en comparación con otros en el mundo. Si tienes salud, no has experimentado la guerra, puedes practicar libremente tu religión, tienes comida y refugio, dinero y una familia intacta, eres más afortunado que la gran mayoría de las personas en el mundo. El documento concluye instando a las personas a contar sus bendiciones y compartir este mensaje para que otros también se den cuenta de las suyas propias.