Este documento destaca las muchas bendiciones que las personas en países desarrollados tienen en comparación con la mayor parte del mundo. Señala que si tienes comida, ropa y un techo, eres más rico que el 75% del mundo. Si tienes dinero y salud, eres más afortunado que cientos de millones que padecen hambre o viven bajo regímenes opresivos. Finalmente, anima a contar las bendiciones diariamente y estar agradecido.