El amor es un fenómeno esencialmente humano que nos transforma, y su enseñanza en la educación debe centrarse en el autoconocimiento y desarrollo de inteligencias para armonizar con el entorno. Las instituciones educativas deben enfocarse en enseñar el cuidado hacia uno mismo, hacia los demás y hacia el planeta, promoviendo una sociedad sostenible. Al final, seremos juzgados por la manera en que amamos y por los actos de bondad que realizamos en nuestra vida.