La campaña publicitaria "Taste The Feeling" de Coca-Cola apunta a jóvenes y adultos en general, con el mensaje de que la marca acompaña a los consumidores en sus mejores momentos y que el mundo necesita lo mejor de cada persona. El anuncio muestra a un padre y su hijo compartiendo una Coca-Cola durante un partido de fútbol, donde el hijo le dice a su padre su propia opinión mientras crece.