Kaspersky Lab descubrió una campaña de ciberespionaje llamada "Machete" que ha estado activa desde 2010 y se ha dirigido a gobiernos, fuerzas militares y otras organizaciones en América Latina, Rusia, España y otros países. Los atacantes han utilizado técnicas como phishing y malware de Python para robar grandes cantidades de datos confidenciales de las víctimas.