El cartucho moderno comenzó a desarrollarse entre 1845 y 1858 con la incorporación de la percusión anular y central, respectivamente. La percusión central fue desarrollada por el francés Flobert y mejorada por militares estadounidenses como Berdan y británicos como Boxer. El cartucho moderno está compuesto por una vaina metálica, una cápsula fulminante, pólvora y una bala. Ha evolucionado para satisfacer las necesidades de conflictos bélicos, deportes de tiro y fuerzas policiales.