Malcolm viaja a un pueblo desconocido para estudiar en soledad antes de un examen. En la estación conoce a una anciana que le cuenta la historia de Ñani de Tacanda, un pueblo habitado por el espíritu de una niña perdida. La anciana le ofrece hospedaje y Malcolm acepta. Más tarde descubre ropa de niña en la casa y se da cuenta de que la anciana es en realidad el espíritu de la niña del pueblo cuando se encuentran nuevamente en el tren.