El bolígrafo está compuesto por una caña cilíndrica, una mina cilíndrica que contiene la tinta, una bolilla metálica en la punta, y una tapa. Funciona a través de la bolilla que deja salir la tinta de la mina cuando se aplica presión. Ha evolucionado desde las plumas, las cuales requerían mojarse constantemente en tinta. Fue inventado en 1938 por los hermanos húngaros Laszlo Biro y George Biro.