Este documento discute las relaciones entre los seres humanos y la tecnología. Argumenta que la tecnología es imparable y adictiva, y que ha cambiado la identidad humana, pero que los seres humanos también son dependientes de ella para comunicarse. Propone una "tregua" donde la tecnología y los seres humanos se reconozcan mutuamente y se apoyen de forma bilateral en lugar de estar en constante conflicto.