El autor reflexiona sobre las lecciones que ha aprendido en sus relaciones amorosas. Reconoce que todavía le queda mucho por aprender sobre el amor, como no obsesionarse, no depender emocionalmente de otra persona, aceptar los cambios y decisiones del otro, y ser menos posesivo. Aunque el proceso es doloroso, decide seguir aprendiendo y volver a empezar.