El documento discute cómo el desarrollo cognitivo está enraizado en el contexto social y cómo los individuos aprenden a través de la participación en actividades con otros. Señala que el desarrollo implica tanto el esfuerzo individual como el contexto sociocultural, y que el pensamiento no puede separarse de la acción y el propósito dentro de una actividad. Además, examina el impacto específico de la escuela en habilidades como el recuerdo y la resolución de problemas lógicos.