El autor desea crear un árbol de Navidad especial donde cuelgue los nombres de todos sus amigos, tanto cercanos como lejanos, en reconocimiento de su importancia en su vida. El árbol simboliza conexiones profundas y el deseo de reencuentro, esperanza, amor y paz durante las festividades. A través de este gesto, el autor busca compartir felicidad y buenos deseos, especialmente con aquellos que han perdido todo.