El documento discute cómo el uso del entorno de programación Scratch en el aula promueve el desarrollo del pensamiento computacional y habilidades cognitivas en los estudiantes. Scratch ayuda a los aprendices con conceptos de programación que suelen ser difíciles y permite modelar la realidad usando variables interactivas para fomentar un pensamiento más abstracto. Aunque queda por ver si estas habilidades se transfieren a otros lenguajes de programación, la investigación muestra que Scratch puede tener impacto en diferentes áreas de conocimiento más allá de la programación.