El documento define el maltrato infantil y describe cinco tipos: abuso físico, sexual, emocional, abandono físico y emocional. Explica que la definición depende de la edad del niño y su situación, y que las consecuencias a largo plazo son más importantes que las físicas. También resume diversos modelos para explicar el maltrato y las secuelas que produce, así como la importancia de la prevención y detección temprana por parte de profesionales.