Este documento presenta tres hechos fundamentales: la crisis económica, la crisis generalizada y la desigualdad creciente. Explica que se necesita una teoría endógena del mercado que pueda dar cuenta de estos hechos de manera comprensiva, general y simple. Propone que la teoría del valor puede cumplir este rol al conceptualizar la producción en términos del esfuerzo humano organizado por el mercado, permitiendo derivar leyes específicas como la ley de acumulación y la circulación desigual entre naciones.