Los argentinos son un misterio cuya alma vive en un mundo dual e impenetrable. Aman la contradicción y pasan rápidamente de un extremo al otro. Cada uno se cree un genio y es difícil unirlos a pesar de que individualmente son simpáticos e inteligentes. Los argentinos siempre opinan que conocen las soluciones a todos los problemas del mundo aunque viven disociados entre la imagen que tienen de sí mismos y la realidad.