Ariadna era la hija del rey Minos de Creta. Ayudó a Teseo a matar al Minotauro dándole un ovillo de hilo para que pudiera encontrar la salida del laberinto. Teseo abandonó a Ariadna en la isla de Naxos, pero el dios Dioniso se enamoró de ella y la llevó al Olimpo para convertirla en su esposa. Ariadna ha sido representada en numerosas obras de arte, óperas y poemas a lo largo de la historia.